Me encantó el arte y la atmósfera que logra transmitir. Se siente como entrar a un lugar en el que en cualquier momento podría aparecer la Cosa o un xenomorfo. También me gustó mucho la forma en que utilizaron el tema de los fragmentos. Personalmente, además, me encantan los juegos de plataformas, así que disfruté bastante esa parte.
Ahora bien, hay algunas cosas que no me quedaron del todo claras mientras jugaba. El objetivo de recoger los fragmentos (que en este caso son notas de voz) no se comunica muy bien dentro del propio juego. En la página se explica, pero durante la partida no tengo un motivo claro para buscarlos más allá de la curiosidad, ni se me indica que deba encontrarlos todos.
Los “enemigos” en general me parecieron bien, aunque tuve un problema con el segundo. El tiempo que tienes para pasar mientras no hace daño es muy corto y, en algunas ocasiones, aunque visualmente ya parecía que había dejado de ser peligroso, todavía recibía daño. Eso genera cierta confusión porque lo que estoy viendo no coincide del todo con lo que está ocurriendo.
También me hizo falta alguna forma de saber cuánta vida me queda. Entiendo cuándo estoy recibiendo daño y eventualmente muero si me expongo demasiado, pero no puedo saber si estoy cerca de morir o si todavía puedo arriesgarme. Tener algún tipo de indicador ayudaría especialmente durante las secciones de parkour, porque permitiría decidir si conviene avanzar con cuidado o asumir más riesgos.
De todas formas, lo que menciono son principalmente detalles de feedback y comunicación. El juego se puede jugar perfectamente y es entretenido. Me sorprende especialmente el nivel de arte que lograron alcanzar en solo cinco días, y también que se hayan animado a incluir actuación de voz para contar una historia. En general, me pareció un buen juego